EL TRANSIBERIANO

La vía férrea más larga del mundo, un símbolo de lo extremo

Quien no ha soñado nunca, al menos una vez en su vida, con hacer el viaje en tren del Transiberiano? Este viaje mítico está íntimamente asociado a las peripecias de Miguel Strogoff, el Correo del Zar, inmortalizado por Julio Verne. Aun hoy, en la era de la tecnología, el recorrido sigue siendo una extraordinaria aventura.

Viaje a través del tiempo y del espacio y viaje interior, el Transiberiano es desde hace más de un siglo el símbolo de lo extremo: territorios inaccesibles, fríos intensos, historias trágicas… Es también el viaje absoluto, una travesía de la mitad de la Tierra donde, día tras día, el paisaje desgrana las más bellas ciudades de Rusia, de Siberia, de Mongolia, de China; los husos horarios se suceden, las llanuras se extienden hacia el infinito, las montañas se elevan hacia un cielo de azul puro, fluyen los ríos color zafiro y se abre a nuestros ojos la extraordinaria belleza del Lago Baikal.