SAN PETERSBURGO “TODO INCLUIDO”

 8D / 7N

  • DÍA 1 / SAN PETERSBURGO (LLEGADA)

    • Llegada a San Petersburgo
    • Tour de orientación de San Petersburgo (para llegadas antes de los 16h00)
    • Traslado al hotel
    • Alojamiento

    En opción: Cena en el hotel

  • DÍA 2 / SAN PETERSBURGO

    • Desayuno en el hotel
    • Visita panorámica completa de San Petersburgo
    • Pequeño paseo por el barrio de Dostoievski
    • Visita de la Iglesia de Nuestra Señora de Vladimir
    • Visita del Mercado Kuznechny
    • Pequeña degustación de vodka
    • Almuerzo
    • Visita de la Fortaleza de Pedro y Pablo con su catedral, panteón de los zares Románov
    • Visita exterior de la Cabaña de Pedro el Grande
    • Visita exterior de acorazado “Aurora”
    • Visita de la Catedral de San Isaac
    • Cena en el hotel
  • DÍA 3 / SAN PETERSBURGO

    • Desayuno en el hotel
    • Paseo guiado por la avenida Nevsky
    • Visita de la Catedral de Nuestra Señora de Kazán
    • Visita del Edificio del Estado Mayor del Museo del Hermitage
    • Almuerzo
    • Visita del Museo del Hermitage
    • Pequeño paseo por el barrio de Palacio
    • Cena en el hotel
  • DÍA 4 / VELIKI NÓVGOROD

    • Desayuno en el hotel
    • Excursión a Veliki Nóvgorod
    • Visita panorámica de Nóvgorod
    • Visita del Kremlin de Nóvgorod
    • Visita de la Catedral de Santa Sofía
    • Visita de la Corte de Yaroslav
    • Almuerzo
    • Visita del Museo de Arquitectura de Madera
    • Visita del Monasterio de San Jorge
    • Cena en el hotel
  • DÍA 5 / SAN PETERSBURGO

    • Desayuno en el hotel
    • Visita del Museo Ruso
    • Almuerzo
    • Visita de la Iglesia de San Salvador sobre la Sangre Derramada
    • Paseo guiado por el barrio de las Artes
    • Paseo guiado por el Campo de Marte y el distrito del canal de Griboyedov
    • Cena en el hotel
  • DÍA 6 / SAN PETERSBURGO

    • Desayuno en el hotel
    • Excursión a Peterhof y visita del Gran Palacio y su parque (las fuentes funcionan desde finales de abril hasta octubre)

    En opción: ida y vuelta de Peterhof en aerodeslizador (hidrofoil) (solo desde finales de abril hasta octubre)

    • Almuerzo
    • Visita del Monasterio (“Laura”) Alexander Nevsky
    • Visita del cementerio Tijvin junto a la Laura Nevsky
    • Cena en el hotel
  • DÍA 7 / SAN PETERSBURGO

    • Desayuno en el hotel
    • Visita del Parque de Catalina en Pushkin y vista exterior del Palacio de Catalina

    En opción: Visita interior del Palacio de Catalina, con su famosa “Sala de Ámbar”

    • Almuerzo
    • Excursión a Pavlovsk y visita del Palacio y parque
    • Regreso a San Petersburgo
    • Cena en el hotel

    En opción: Cena en el restaurante típico “Isba Podvorie” con animación folclórica rusa, vino y vodka a voluntad

  • DÍA 8 / SAN PETERSBURGO (SALIDA)

    • Desayuno en el hotel

    En opción: Almuerzo (para salidas después de las 17h00)

    • Traslado de salida al aeropuerto

PROGRAMA

DÍA 1 / SAN PETERSBURGO (LLEGADA)

Llegada a San Petersburgo.

Tour de orientación de San Petersburgo (para llegadas antes de las 16h00).

Traslado al hotel.

Alojamiento.

En opción: Cena en el hotel

DÍA 2 / SAN PETERSBURGO

Desayuno en el hotel.

Visita panorámica completa de San Petersburgo. Ventana de Rusia a Europa, Venecia del Norte, Ciudad-Museo… cualquiera que sea el título que se le dé, San Petersburgo es una ciudad que hay que conocer. Construida sobre el agua y el barro en 1703 por el Zar Pedro el Grande, esta magnífica ciudad báltica cautiva al visitante. Suntuosos palacios, elegantes puentes y majestuosos malecones de granito se reflejan en sus ríos y canales que se entrecruzan con las callejuelas. Su belleza y riqueza dejan mudo al viajero.

Pedro el Grande quería que Rusia recuperase su retraso con respecto al resto de Europa, y pensaba que su país estaba subdesarrollado y que su nobleza e instituciones pertenecían al pasado. Decidió mover la capital de Moscú y construir otra desde cero, más próxima a la Europa del Norte que tanto admiraba. El lugar elegido para ello parecía la elección de un loco: un terreno pantanoso en el Gran Norte, infestado de malaria en verano y con un durísimo invierno. Miles de trabajadores forzosos perecieron en la construcción de la nueva capital. Pero a pesar de todos los inconvenientes, esta creció rápidamente y pronto se convirtió en un auténtico imán de arquitectos y artistas llegados de todos los rincones de Europa, que edificaron avenidas y parques, iglesias y palacios, canales y puentes, es cuelas, una Universidad y Academia de Bellas Artes, y embellecieron la ciudad hasta límites inimaginables. El lujo y la sofisticación técnica empleados en la construcción, la opulencia de la corte zarista, pueden admirarse en los numerosos palacios, teatros, lujosas e imponentes fachadas que ornan las amplias avenidas, aquí llamadas “Perspectivas” (Prospekt). Los innumerables canales, islas y puentes que fue necesario construir para drenar el terreno y encauzar el caudaloso Nevá le dan a la ciudad un carácter único. San Petersburgo ha sido declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.

San Petersburgo ha sido la capital de Rusia durante más de dos siglos, de 1712 a 1918. Tras la revolución rusa, Moscú volvió a ser la capital y San Petersburgo inicio un periodo de decadencia. Los comunistas cambiaron incluso su nombre por dos veces, a Petrogrado y Leningrado. Al terminar el régimen soviético, San Petersburgo recupero su nombre histórico y, tras un intenso periodo de reconstrucción y restauración, la ciudad ha recobrado el esplendor y la gloria de antaño.

Hoy San Petersburgo es una ciudad vibrante y dinámica y con sus 5 millones de habitantes es la 4ª ciudad de Europa. Es también la ciudad más visitada de Rusia. Además de su maravilloso patrimonio cultural, ofrece al visitante una impresionante oferta de actividades durante todo el ano.

Visita totalmente guiada en español, toma de contacto ideal con la ciudad, su centro histórico y sus principales monumentos. Podremos apreciar la Perspectiva Nevsky, con sus prestigiosos edificios: Palacios Aníchkov, Stroganov y Beloselski-Belozerski; iglesias luterana, católica y armenia; la Catedral ortodoxa de Nuestra Señora de Kazán, los edificios Eliseev, Mertens y Singer… Atravesaremos la Fontanka, río que cruza el centro urbano de San Petersburgo, así como el río Moika y el canal Griboyedov. Sobre este último se encuentra la célebre iglesia de San Salvador sobre la Sangre Derramada, de inconfundible estilo ruso con sus cúpulas multicolores y doradas, en forma de bulbo. El antiguo Palacio de Invierno, imponente residencia de los Zares, transformado en el Museo del Hermitage, domina desde su fachada Norte el curso del majestuoso Nevá. Al otro lado del río se alza la inconfundible silueta de la Fortaleza de Pedro y Pablo. No lejos se encuentra la Cabaña de Pedro el Grande: desde esta modesta vivienda de madera, el Zar seguía personalmente la evolución de la construcción de “su” ciudad, entre 1703 y 1708. En la isla Vasílievski se encuentran la Strelka, el palacio Ménshikov y el histórico edificio de la Universidad. Pasaremos ante el Almirantazgo y su imponente flecha dorada, símbolo de la fuerza naval rusa, en la que Pedro el Grande quiso cimentar su Imperio. Veremos su estatua ante el edificio del Senado y la Catedral de San Isaac, con sus gigantescas columnas de granito rojo de Finlandia. La plaza Teatrálnaya alberga los edificios del Conservatorio y el célebre Teatro Mariinsky. Terminaremos ante la bella catedral de San Nicolás de los Marinos, rodeada de canales.

Pequeño paseo por el barrio de Dostoyevski, El escritor de fama mundial Fiódor Dostoyevski mantuvo una estrecha relación con la ciudad de San Petersburgo, a la que amó, y en la que pasó una gran parte de su vida. Visitaremos su barrio preferido, situado en pleno centro de San Petersburgo donde, tras las elegantes fachadas, vivían gentes de toda clase y condición, personajes que reflejaban la Rusia real, que el escritor gustaba de llamar “Verdaderos Rusos” y reflejó de forma magistral en obras como “Crimen y Castigo”, “el Idiota” y otras. Recorreremos las mismas calles donde paseaba el escritor, podremos admirar la fachada de la casa donde murió, hoy transformada en museo, y visitaremos la iglesia de San Vladimir, donde frecuentemente acudía a rezar.

Visita de la Iglesia de Nuestra Señora de Vladimir. Construida en 1747 por el arquitecto Pietro Antonio Trezzini, presenta una sorprendente mezcla de estilos barroco y neoclásico. Situada en un populoso barrio en el centro de la ciudad, es una de las iglesias más visitadas por sus habitantes. El edificio principal está coronado por 5 bellas cúpulas en forma de bulbo, y posee una bellísima torre-campanario. Durante los años soviéticos se situó aquí la “biblioteca antirreligiosa”, hasta 1989, cuando la iglesia fue abierta de nuevo al culto. Uno de sus parroquianos más celebres fue Dostoievski, que acudía frecuentemente a rezar.

Visita del Mercado Kuznechny. Situado en una de las zonas más antiguas de San Petersburgo, en el barrio que hoy lleva el nombre del escritor Dostoievski, el Mercado fue construido a principios del siglo XX. Es uno de los más famosos de la ciudad, siendo sin duda el favorito de sus habitantes. No es el lugar más barato, pero si el mejor abastecido. Aquí podemos encontrar los mejores productos procedentes de toda Rusia y de otros lugares del mundo: Frutas y verduras de los fértiles oasis de Asia Central, sabrosos quesos caseros; deliciosos frutos secos del Cáucaso, setas y frutos de los bosques del Norte, pescado fresco de los ríos rusos y caviar… Los compradores pueden probar los productos, es la mejor garantía de calidad.

Pequeña degustación de vodka. Para conocer mejor el origen y la historia de esta bebida tan apreciada en Rusia, realizaremos una pequeña degustación de vodka: los rusos la beben con gran placer en ocasiones especiales como bodas, bautizos o despedidas, o simplemente para compartir un buen rato entre amigos, o incluso como rubrica indispensable de un gran contrato. Sirvió incluso como moneda de cambio hasta principios del siglo XX. Conoceremos los principios de destilación de este alcohol de 40 grados (en su versión comercial) que formaba parte de las raciones de combate de los soldados soviéticos en el frente en la Segunda Guerra Mundial.

Almuerzo.

Visita de la Fortaleza de Pedro y Pablo con su catedral, panteón de los zares Románov. Situada en una pequeña isla frente al Palacio del Invierno, dominando los tres brazos del Nevá, la Fortaleza estaba destinada a proteger la ciudad de las incursiones por vía marítima. Los Zares la utilizaron después como prisión política, encarcelando allí a sus principales opositores, principalmente intelectuales. Convertida hoy en museo, su recinto amurallado ofrece incomparables vistas de la orilla sur del Nevá. Desde sus murallas, diariamente, un cañonazo marca las doce del mediodía. La pequeña iglesia de madera que se encontraba originalmente en su interior se fue agrandando hasta transformarse en Catedral. Podremos admirar en ella la tumba del fundador de la ciudad, el Zar Pedro el Grande, así como las de los zares de la dinastía Románov y sus familias, incluyendo Nicolás II y su esposa e hijos, asesinados durante la revolución en 1918. Sus cuerpos fueron trasladados a la Catedral en 1998.

Visita exterior de la Cabaña de Pedro el Grande. Esta modesta casa de madera, construida en 1703, fue la primera edificación de San Petersburgo. Inspirada en las viviendas holandesas del siglo XVIII, desde ella Pedro el Grande seguía personalmente la edificación de “su” ciudad entre 1703 y 1708.

Vista exterior del Acorazado “Aurora” barco de la antigua marina de guerra imperial, cuyos cañonazos el 25 de octubre de 1917 marcaron el inicio de la Revolución Rusa. La tripulación amotinada se sumó a los revolucionarios, rechazando la orden superior de abandonar la ciudad. Sus tropas no solamente dieron la señal del asalto al Palacio de Invierno, sino que participaron en el mismo. Podremos admirar la espectacular vista del majestuoso acorazado y sus históricos cañones desde la orilla del Nevá.

Visita de la Catedral de San Isaac. Autentico símbolo de San Petersburgo, fue diseñada y construida principalmente por dos arquitectos: el español Agustín de Betancourt y el francés Auguste de Montferrand. La Catedral de San Isaac es una de las mayores de Europa por su tamaño, y también por la riqueza y majestuosidad de los materiales empleados en su construcción y decoración, incluyendo grandes cantidades de oro, malaquita y lapislázuli, 14 mármoles diferentes y más de 40 minerales y piedras semipreciosas, granito de Finlandia, 600 metros cuadrados de mosaicos, numerosas pinturas y esculturas… La cúpula está recubierta de 100 kg de oro. Más de medio millón de trabajadores participaron en su construcción, particularmente difícil a causa del terreno pantanoso, las grandes dimensiones de la obra y el gran peso de los materiales empleados: ¡300.000 toneladas! Hoy día la Catedral funciona como museo y solamente está dedicada al culto diario una capilla, si bien hay servicios religiosos en las más importantes festividades.

Cena en el hotel.

DÍA 3 / SAN PETERSBURGO

Desayuno en el hotel.

Paseo guiado por la avenida Nevsky. La Perspectiva (avenida) Nevsky es el eje principal de San Petersburgo, la más bella e importante avenida de la ciudad. Es el centro de la vida comercial y social de San Petersburgo, una animadísima arteria llena de tiendas y cafés en la que los habitantes de la ciudad adoran pasear y mostrarse. Admiraremos algunos de sus más importantes edificios, como los palacios Anichkov, Stroganov y Beloselski-Belozerski, los grandes almacenes Gostiny Dvor, los edificios Eliseev, Mertens y Singer y el Puente Anichkov. En la Perspectiva Nevsky se encuentran importantes iglesias como la iglesia luterana de San Pedro, la iglesia católica de Santa Catalina, la iglesia armenia y la imponente columnata neoclásica de la catedral de Nuestra Señora de Kazán.

Visita de la Catedral de Nuestra Señora de Kazán. La Catedral de Nuestra Señora de Kazán es una de las obras maestras de la arquitectura rusa del siglo XIX. En 1800 el Zar Pablo I ordenó construir la Catedral según el modelo de la Basílica de San Pedro en Roma. Su diseño fue elaborado por el arquitecto Voronijin, que tras haber sido siervo del Conde Stroganov siguió una memorable carrera para convertirse en profesor de arquitectura en la Academia de Bellas Artes. Kutúzov, el héroe de la guerra contra Napoleón, fue enterrado aquí en 1813 y sobre su tumba Pushkin escribió posteriormente un célebre epitafio. Durante la época comunista fue convertida en museo del ateísmo. Fue posteriormente restaurada y recuperada para el culto, siendo hoy día uno de los principales centros de culto ortodoxo en la ciudad.

Visita del Edificio del Estado Mayor del Museo del Hermitage. Este majestuoso edificio está situado en la Plaza de Palacio, frente al antiguo Palacio de Invierno, hoy Museo del Hermitage. Fue construido por el arquitecto Carlo Rossi, entre 1819 y 1829, para celebrar la victoria de las tropas rusas sobre la Grande Armée de Napoleón. Su fachada, de casi 600 metros, es un magnífico ejemplo de arquitectura neoclásica en estilo Imperio. En su centro se encuentra un arco triunfal de 14m de diámetro, coronado por un carro de la victoria en hierro, cobre y acero. El edificio albergó el cuartel general del estado mayor del ejército imperial ruso, en su ala Oeste, así como los ministerios de Asuntos Exteriores y de Finanzas en su ala Este. Tras la revolución, y la transferencia de la capitalidad y de los ministerios a Moscú en 1918, fue sede de la policía de la ciudad de Petrogrado. En 1993 el ala Este fue entregada al Museo del Hermitage que situó allí sus colecciones de los siglos XIX y XX. Entre 2008 y 2014 el edificio ha sido restaurado y, tras su reinauguración, alberga en su cuarta planta la colección de impresionistas y post impresionistas del Hermitage. La colección no está exenta de polémica porque, en gran parte, se compone de obras capturadas en Europa del Este durante y después de la Segunda Guerra Mundial, y cuya existencia solo fue reconocida por el Hermitage en 1995. Posee obras de artistas como Matisse, Van Gogh, Monet y Picasso, así como de artistas rusos como Kandinsky y Malévich.

Almuerzo.

Visita del Museo del Hermitage. El magnífico Museo del Hermitage es la mayor atracción de San Petersburgo. Está situado en el Palacio de Invierno, antigua residencia de los Zares, y tres otros edificios contiguos junto al Nevá. El Hermitage es el mayor museo de Rusia, así como uno de los más importantes del mundo. Fue fundado en 1764 por Catalina la Grande y se fue enriqueciendo a lo largo de los siglos mediante la compra por parte de los zares de colecciones completas en el extranjero. Hoy cuenta con más de tres millones de obras de arte y posee colecciones de una riqueza inestimable: colecciones de escultura y pintura, cristal y porcelana, tapicerías y joyas, grabados, antigüedades de la época clásica, armas, medallas, monedas, valiosos libros… Debe su renombre internacional en especial a sus colecciones de pintura de las escuelas italiana, flamenca, francesa y española, en particular obras maestras de Leonardo da Vinci, Rafael y Rembrandt. Sus suntuosos interiores ricamente decorados sor el marco ideal para esta colección única.

Pequeño paseo por el barrio de Palacio. El barrio alrededor del Palacio de Invierno, hoy Museo del Hermitage, es uno de los más antiguos e interesantes de la ciudad. Aquí vivió Alexander Pushkin. Han pasado ya casi dos siglos desde el trágico fallecimiento del mas celebre y admirado de los escritores de Rusia, pero los rusos aun leen sus obras y admiran a Pushkin, por su talento extraordinario, y porque siempre tomó partido por los más débiles, por el pueblo ruso. Visitaremos la zona de la ciudad donde vivió entre sus numerosos y largos viajes. Pasearemos sobre los adoquines de la calle Milliónnaya, admiraremos sus antiguos palacios y los imponentes Atlantes que sostienen la columnata del Hermitage. Atravesaremos el romántico Canal de Invierno y pasaremos junto al antiguo edificio de la caballería de la Guardia. Junto al rio Moika podremos apreciar la fachada de la casa donde Pushkin vivió y murió, tras un duelo por el honor de su esposa.

Cena en el hotel.

DÍA 4 / VELIKI NÓVGOROD

Desayuno en el hotel.

Excursión a Veliki Nóvgorod. Situada a 190 km al sur de San Petersburgo, a orillas de rio Vóljov y muy cerca del gran lago Ilmen, Nóvgorod es un tesoro medieval declarado “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO. Esta histórica fue fundada en 859 por los vikingos que comerciaban entre los mares Báltico y Negro como “Holmgard”. Los príncipes de Nóvgorod fundaron el Rus de Kiev, la primera forma de estado ruso. Durante la Edad Media, Nóvgorod se enriqueció notablemente gracias a sus lazos comerciales con la Hansa, exportando maderas y pieles a toda Europa. Nóvgorod controlaba un vasto territorio llamado la Republica de Nóvgorod, que disfrutaba de numerosos fueros y gozaba de gran independencia con respecto al resto de territorios rusos, a través de un sistema de autogobierno democrático único en su tiempo. Durante este periodo Nóvgorod experimento su mayor desarrollo y se convirtió además en un centro cultural de primer orden. En 1478 la ciudad fue conquistada por los moscovitas y anexionada al Ducado de Moscú. En 1570 fue salvajemente saqueada por las tropas rusas de Iván el Terrible que sospechaba Nóvgorod de traición y de quererse entregar a los enemigos de Rusia. La ciudad nunca de recupero de este golpe e inicio un lento declive. Esto es una de las razones por la que sus tesoros medievales han llegado hasta nuestros días y podemos admirarlos en la actualidad.

Visita panorámica de Nóvgorod. Visita de los principales lugares de interés turísticos de la ciudad. En el interior de la ciudad, en lo que fue su antiguo centro medieval, se encuentra la Corte de Yaroslav cuyo nombre proviene del palacio de Yaroslav el Sabio, que se situaba en este lugar. Era el distrito comercial, el más animado de la ciudad. Admiraremos los restos de las galerías comerciantes y de las iglesias dedicadas a los santos patrones de los diferentes gremios, hermandades y corporaciones, como la iglesia de San Juan Bautista, la iglesia de San Procopio, la iglesia de San Jorge del Mercado, la iglesia de Santa Parasceva y la iglesia de las Santas Damas. El edificio de mayor importancia es sin duda la catedral de San Nicolás. Su porche fue uno de los puntos de encuentro del Veche, la asamblea de ciudadanos, principal institución política de la República de Novgorod. También era en este lugar donde se ejecutaban las decisiones de justicia. Cruzando el puente peatonal, en la orilla opuesta del río Vóljov se encuentra el corazón de la ciudad, el magnífico Kremlin de Nóvgorod.

Visita del Kremlin de Nóvgorod. Esta fortaleza medieval construida en 1044, también llamada “Detinets”, contiene algunos de más antiguos edificios de Rusia: la torre y el reloj y el palacio civil más antiguo de Rusia, la “Cámara de las Facetas”. Pero destaca sin duda su mayor tesoro, la más antigua iglesia de Rusia, la Catedral de Santa Sofía, construida en 1050 por el príncipe Yaroslav el Sabio, en la que admiraremos sus magníficos frescos del siglo XII y las célebres Puertas de Bronce. Otros monumentos en el interior del Kremlin son la Llama Eterna y el Milenario de Rusia.

Visita de la Catedral de Santa Sofía.

Visita de la Corte de Yaroslav.

Almuerzo.

Visita del museo de arquitectura de madera Vitoslavtsy. El museo se estableció en el pueblo de Vitoslavtsy, muy cerca de Veliki Nóvgorod. Está instalado en la finca de la familia noble de los Semevsky y conserva parte de su antigua mansión. Cuenta con muchos edificios de madera, traídos aquí de diferentes partes de la región de Nóvgorod: Casas de campesinos, molinos, granjas y varias iglesias. Entre ellas, destaca la Iglesia de la Asunción de la Madre de Dios, de 1595.

Visita del Monasterio de San Jorge (Yuriev). Este magnífico complejo es considerado el monasterio más antiguo de Rusia. Se encuentra a orillas del río Vóljov, en el punto exacto donde este surge del lago Ilmen, cerca de Veliki Nóvgorod. Fue el principal centro espiritual de la República de Nóvgorod en la Edad Media. Fue fundado en 1030 por orden de Yaroslav el Sabio, en honor a San Jorge. En 1119, el antiguo edificio de madera fue reemplazado por la Catedral de piedra de San Jorge el Victorioso, diseñada y construida por el Maestro Pedro, quien construyó otros edificios en Veliki Nóvgorod. Durante los siglos XII y XIII, fue el lugar de enterramiento de los miembros más destacados de la nobleza de Nóvgorod. En 1770 fue despojado de la mayoría de sus posesiones por el gobierno, como muchos otros monasterios en Rusia, y fue gradualmente abandonado. A partir de 1822, el emperador Alejandro I y, en particular, el conde Orlov, financiaron importantes obras de restauración y nuevas construcciones, dirigidas por el prestigioso arquitecto Carlo Rossi. Una vez concluidas, los principales edificios del monasterio eran la Catedral de San Jorge (1119), la Catedral de la Santa Cruz (1823), la Catedral de San Salvador (1823), la Iglesia del Icono de la Madre de Dios (1828), la Iglesia del Arcángel Miguel (1831) y la torre del campanario principal (1838). En 1921, el régimen comunista ordenó la expropiación del monasterio, que fue saqueado con frecuencia en los años siguientes; en 1928, solo un edificio permanecía intacto de los 6 edificios originales. En 1929, fue completamente cerrado y algunos civiles comenzaron a instalarse y a vivir en su territorio. En 1991 fue devuelto a la iglesia ortodoxa rusa, y en los últimos años ha sido objeto de un extenso trabajo de reconstrucción, durante el cual en 2014 se encontraron varios frescos e inscripciones originales del siglo XII.

Cena en el hotel.

DÍA 5 / SAN PETERSBURGO

Desayuno en el hotel.

Visita del Museo Ruso. La mayor colección de arte ruso se encuentra en el majestuoso edificio del Palacio Mikhailovsky, diseñado por Conti, que perteneció al Gran Duque Mijaíl, hijo del Zar Pablo I. El museo fue inaugurado por Nicolás II en 1895. Contiene 320,000 obras, que ilustran a la perfección la evolución del arte ruso desde el siglo XI hasta nuestros días. Podremos admirar brillantes exponentes de la pintura rusa incluyendo los tiempos soviéticos; una de las mejores colecciones de escultura y artes aplicadas, así como arte decorativo y artesanía tradicional. Entre todo ello destacan sin duda por su celebridad los magníficos iconos de Andréi Rubliov.

Almuerzo.

Visita de la Iglesia de San Salvador sobre la Sangre Derramada. Fue edificada en 1882 a orillas del canal Griboyedov, por orden de Alejandro III en memoria de su padre, Alejandro II, asesinado en un atentado en ese mismo lugar, lo que dio su nombre a la iglesia. En el interior se conserva el fragmento de adoquinado donde el zar cayó mortalmente herido. Fue construida en estilo típicamente ruso, inspirado en las iglesias de la región de Yaroslavl y en la catedral de San Basilio de Moscú, por lo que es totalmente diferente del resto de iglesias de San Petersburgo. Su fachada es de ladrillo rojo decorado con y sus cúpulas en forma de bulbo están ornadas con cerámica multicolor y pintura dorada. Pero es en su interior donde la riqueza decorativa alcanza todo su esplendor, con más de 7500 m² de espectaculares mosaicos, como ninguna otra iglesia en el mundo. Su silueta, alzándose sobre las aguas del canal Griboyedov, es una de las imágenes más conocidas de la ciudad.

Paseo guiado por el barrio de las Artes. Pasaremos frente al suntuoso edificio del Fran Hotel Europa para adentrarnos en el llamado “Barrio de las Artes”, en torno al palacio Mikhailovsky, sede del Museo Ruso. En la misma plaza se encuentran el teatro Mikhailovsky, el teatro de la Comedia Musical, la Filarmónica, y la imponente fachada del Museo Etnográfico. A corta distancia, sobre el canal Griboyedov se yergue orgullosa la silueta de la catedral de San Salvador.

Paseo guiado por el Campo de Marte y el distrito del canal de Griboyedov.

Cena en el hotel.

 

 

DÍA 6 / SAN PETERSBURGO

Desayuno en el hotel.

Excursión a Peterhof y visita del Gran Palacio y su parque. Peterhof, también llamado Petrodvorets o “Versalles Ruso” era la principal residencia de verano de los zares. Situado en la costa sur del Golfo de Finlandia, junto al mar y a unos 30 km de la ciudad de San Petersburgo, es sin duda uno de los principales puntos de interés de la antigua capital imperial. La construcción del Gran Palacio comenzó bajo el reinado de Pedro I el Grande, como su residencia de verano, y fue encargada al arquitecto francés Leblond. El palacio fue finalmente concluido por el genio del Rococó, Bartolomé Rastrelli. Son dignas de admiración la monumental Escalera Ceremonial y el espectacular Salón de Baile, así como los aposentos privados de Pedro I, donde destacan el Estudio de Roble y el Salón del Trono. Pero, más allá de los magníficos interiores del Gran Palacio, el interés de la visita está sobre todo en su Parque, donde trabajaron los mejores arquitectos de la época, desafiando las inclemencias climáticas del Gran Norte para crear una sinfonía de colores, verdor y excepcionales vistas. Los Jardines Superiores, diseñados por Leblond y situados junto al Gran Palacio, exhiben magníficos parterres y cuidadísimos setos. En el Parque Inferior, concebido entre otros por Meders y Quarenghi podremos admirar varios palacios menores, monumentos y pabellones diseminados en los bellísimos jardines. Estos presentan un atractivo especial con sus 150 fuentes y tres cascadas, además de los vistosos “juegos de agua”, todo ello ornado de estatuas doradas de incomparable belleza.

En opción: ida y vuelta de Peterhof en aerodeslizador (hidrofoil) (solo desde finales de abril hasta octubre).

Almuerzo.

Visita del Monasterio (“Laura”) Alexander Nevsky. Fundada por Pedro el Grande en 1710 a orillas del Nevá, rematando el final de la Perspectiva Nevsky, este monasterio es uno de los más antiguos edificios de San Petersburgo. Fue destinado a albergar los restos de Alexander Nevsky, héroe medieval ruso, príncipe de Nóvgorod, que salvo al país de las invasiones suecas, teutónicas y tártaras. El monasterio ortodoxo fue posteriormente elevado al rango supremo de “Laura” de las que solo existe otra en la ortodoxia rusa, la de Serguiev Posad. Se compone de dos iglesias barrocas construidas por Trezzini, de la imponente catedral de la Trinidad en estilo neoclásico, y de varios cementerios que rodean el complejo, entre bellos jardines, canales y estanques.

Visita del cementerio Tijvin junto a la Laura Nevsky. Le cementerio de Nuestra Señora de Tijvin fue creado en 1823 en San Petersburgo junto a la Laura Nevsky. En este pequeño cementerio yacen numerosas personalidades de las artes y las letras rusas. Citaremos a los compositores Chaikovski, Glinka y Músorgski, el escultor Klodt, el historiador Karamzín, el fabulista Krilov y el poeta Zhukovski. El escritor Fiódor Dostoievski reposa igualmente aquí. Su monumento funerario fue erigido en 1883 por el arquitecto Vasíliev y el escultor Lavretzki.

Cena en el hotel.

DÍA 7 / SAN PETERSBURGO

Desayuno en el hotel.

Visita del Parque de Catalina en Pushkin. La pequeña ciudad de Pushkin, situada a 30 km al sur de San Petersburgo, se denominó así en honor del más grande poeta ruso. Antiguamente se llamaba Tsárskoye Seló, o “Aldea de los Zares”. En ella se encuentra una de las más bellas residencias imperiales, el Palacio de Catalina, cuyo nombre está dedicado a Catalina I, esposa de Pedro el Grande. La bellísima arquitectura del Palacio, que va del Rococó al Neoclásico, se refleja en su exterior: los jardines de estilo francés, con avenidas simétricas y setos rectilíneos, y el parque paisajístico de estilo inglés. Fue diseñado en torno a un gran estanque central, con gran profusión de monumentos. Podremos pasear entre bosques de abedules y abetos, lagos y estanques, arroyos, puentes, esculturas, pérgolas… La inolvidable belleza del lugar ha sido descrita por innumerables poetas y artistas.

Vista exterior del Palacio de Catalina. El Palacio de Catalina fue diseñado por el célebre arquitecto italiano Bartolomé Rastrelli, autor de los más importantes monumentos y palacios de San Petersburgo. Fue construido en el siglo XVIII a lo largo del reinado de cinco Zares. Cada uno de ellos intervino en la construcción de acuerdo con su propio gusto y a las tendencias de la época, desde el Rococó inicial hasta el Neoclásico. Fue el lugar de predilección de Catalina II la Grande.

En opción: Visita interior del Palacio de Catalina, con su famosa “Sala de Ámbar”

Almuerzo.

Excursión a Pavlovsk y visita del Palacio y parque. El palacio de Pavlovsk fue un regalo de Catalina la Grande a su hijo Pablo, futuro zar Pablo I, en 1777. El lugar tomó rápidamente el nombre de Pavlovsk y se enriqueció con numerosas obras de arte gracias a la esposa del Zar, María Fiódorovna, gran amante de las Artes, que fue mecenas de numerosos artistas. Apreciaremos el refinamiento de sus salones, la armonía de colores, la elegancia de sus chimeneas en Mármol de Carrara, la gran colección de porcelanas y pinturas, así como de objetos de marfil. El gran parque, de 600 hectáreas, originalmente coto de caza imperial, es una obra maestra de arquitectura paisajística en Europa.

Regreso a San Petersburgo.

Cena en el hotel.

En opción:

Cena en el restaurante típico ruso “Isba Podvorie” con animación folclórica rusa. Podvorie es un templo de cocina y sabores populares, situado en una típica casa de madera rusa o “isba”, a 30 Km. de San Petersburgo, rodeado de bosques de abetos y abedules. En el acogedor marco de esta rústica casita, magnífico ejemplo de arquitectura del Norte de Rusia, podremos saborear los platos más característicos de la cocina rusa, tal y como lo hacen personalidades como el príncipe Carlos, Jacques Chirac o Vladimir Putin, cliente habitual del lugar cuando visita su ciudad natal. Podvorie es considerado “el más ruso de los restaurantes rusos”. Los productos utilizados son de primera calidad y totalmente naturales, como el vino, que llega directamente de los viñedos del propietario en Crimea o el Vodka, producido en su propia destilería. En verano se puede disfrutar de una agradable terraza, en invierno es inolvidable la recepción sobre la nieve con vodka sacado de un samovar de hielo, y el acogedor interior de madera al calor del fuego en la chimenea.

Animación folclórica en Podvorie. Mientras disfruta de la sabrosa cocina en el interior de madera de este típico restaurante, bailarines y cantantes vestidos con trajes tradicionales harán inolvidable esta experiencia rusa.

DÍA 8 / SAN PETERSBURGO (SALIDA)

Desayuno en el hotel.

En opción: Almuerzo (para salidas después de las 17h00)

Traslado al aeropuerto.

El orden de las visitas y excursiones podría cambiarse por las razones operativas.

HOTELES

SAN PETERSBURGO: 

3* Sup. / 4*: Ibis, Dostoyevsky, Oktyabrskaya, Saint-Petersburg, Azimut, o similar

4* Sup.: Radisson, Courtyard by Marriott, Sokos, Holiday Inn, Vedensky, Nash, o similar