SAN PETERSBURGO “TODO INCLUIDO”

 5D / 4N

  • DÍA 1 / SAN PETERSBURGO (LLEGADA)

    • Llegada a San Petersburgo
    • Tour de orientación de San Petersburgo (para llegadas antes de los 16h00)
    • Traslado al hotel
    • Alojamiento

    En opción: Cena en el hotel

  • DÍA 2 / SAN PETERSBURGO

    • Desayuno en el hotel
    • Visita panorámica completa de San Petersburgo
    • Pequeño paseo por el barrio de Dostoievski
    • Visita de la Iglesia de Nuestra Señora de Vladimir
    • Visita del Mercado Kuznechny
    • Pequeña degustación de vodka
    • Almuerzo
    • Visita de la Fortaleza de Pedro y Pablo con su catedral, panteón de los zares Románov
    • Visita exterior de la Cabaña de Pedro el Grande
    • Visita exterior de acorazado “Aurora”
    • Visita de la Catedral de San Isaac
    • Cena en el hotel
  • DÍA 3 / SAN PETERSBURGO

    • Desayuno en el hotel
    • Paseo guiado por la avenida Nevsky
    • Visita de la Catedral de Nuestra Señora de Kazán
    • Visita del Edificio del Estado Mayor del Museo del Hermitage
    • Almuerzo
    • Visita del Museo del Hermitage
    • Pequeño paseo por el barrio de Palacio
    • Cena en el hotel
  • DÍA 4 / SAN PETERSBURGO

    • Desayuno en el hotel
    • A media mañana salida hacia Pushkin
    • Visita del Parque de Catalina en Pushkin y vista exterior del Palacio de Catalina
    • Almuerzo
    • Excursión a Pavlovsk y visita del Palacio y parque
    • Regreso a San Petersburgo
    • Cena en el hotel

    En opción:
    Cena en el restaurante típico “Isba Podvorie” con animación folclórica rusa, vino y vodka a voluntad

  • DÍA 5 / SAN PETERSBURGO (SALIDA)

    • Desayuno en el hotel

    En opción: Almuerzo (para salidas después de las 17h00)

    • Traslado de salida al aeropuerto

PROGRAMA

DÍA 1 / SAN PETERSBURGO (LLEGADA)

Llegada a San Petersburgo.

Tour de orientación de San Petersburgo (para llegadas antes de los 16h00).

Traslado al hotel.

Alojamiento.

En opción: Cena en el hotel

DÍA 2 / SAN PETERSBURGO

Desayuno en el hotel.

Visita panorámica de San Petersburgo. Ventana de Rusia a Europa, Venecia del Norte, Ciudad-Museo… cualquiera que sea el título que se le dé, San Petersburgo es una ciudad que hay que conocer. Construida sobre el agua y el barro en 1703 por el Zar Pedro el Grande, esta magnífica ciudad báltica cautiva al visitante. Suntuosos palacios, elegantes puentes y majestuosos malecones de granito se reflejan en sus ríos y canales que se entrecruzan con las callejuelas. Su belleza y riqueza dejan mudo al viajero.

Pedro el Grande quería que Rusia recuperase su retraso con respecto al resto de Europa, y pensaba que su país estaba subdesarrollado y que su nobleza e instituciones pertenecían al pasado. Decidió mover la capital de Moscú y construir otra desde cero, más próxima a la Europa del Norte que tanto admiraba. El lugar elegido para ello parecía la elección de un loco: un terreno pantanoso en el Gran Norte, infestado de malaria en verano y con un durísimo invierno. Miles de trabajadores forzosos perecieron en la construcción de la nueva capital. Pero a pesar de todos los inconvenientes, esta creció rápidamente y pronto se convirtió en un auténtico imán de arquitectos y artistas llegados de todos los rincones de Europa, que edificaron avenidas y parques, iglesias y palacios, canales y puentes, es cuelas, una Universidad y Academia de Bellas Artes, y embellecieron la ciudad hasta límites inimaginables. El lujo y la sofisticación técnica empleados en la construcción, la opulencia de la corte zarista, pueden admirarse en los numerosos palacios, teatros, lujosas e imponentes fachadas que ornan las amplias avenidas, aquí llamadas “Perspectivas” (Prospekt). Los innumerables canales, islas y puentes que fue necesario construir para drenar el terreno y encauzar el caudaloso Nevá le dan a la ciudad un carácter único. San Petersburgo ha sido declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.

San Petersburgo ha sido la capital de Rusia durante más de dos siglos, de 1712 a 1918. Tras la revolución rusa, Moscú volvió a ser la capital y San Petersburgo inicio un periodo de decadencia. Los comunistas cambiaron incluso su nombre por dos veces, a Petrogrado y Leningrado. Al terminar el régimen soviético, San Petersburgo recupero su nombre histórico y, tras un intenso periodo de reconstrucción y restauración, la ciudad ha recobrado el esplendor y la gloria de antaño.

Hoy San Petersburgo es una ciudad vibrante y dinámica y con sus 5 millones de habitantes es la 4ª ciudad de Europa. Es también la ciudad más visitada de Rusia. Además de su maravilloso patrimonio cultural, ofrece al visitante una impresionante oferta de actividades durante todo el ano.

Visita totalmente guiada en español, toma de contacto ideal con la ciudad, su centro histórico y sus principales monumentos. Podremos apreciar la Perspectiva Nevsky, con sus prestigiosos edificios: Palacios Aníchkov, Stroganov y Beloselski-Belozerski; iglesias luterana, católica y armenia; la Catedral ortodoxa de Nuestra Señora de Kazán, los edificios Eliseev, Mertens y Singer… Atravesaremos la Fontanka, río que cruza el centro urbano de San Petersburgo, así como el río Moika y el canal Griboyedov. Sobre este último se encuentra la célebre iglesia de San Salvador sobre la Sangre Derramada, de inconfundible estilo ruso con sus cúpulas multicolores y doradas, en forma de bulbo. El antiguo Palacio de Invierno, imponente residencia de los Zares, transformado en el Museo del Hermitage, domina desde su fachada Norte el curso del majestuoso Nevá. Al otro lado del río se alza la inconfundible silueta de la Fortaleza de Pedro y Pablo. No lejos se encuentra la Cabaña de Pedro el Grande: desde esta modesta vivienda de madera, el Zar seguía personalmente la evolución de la construcción de “su” ciudad, entre 1703 y 1708. En la isla Vasílievski se encuentran la Strelka, el palacio Ménshikov y el histórico edificio de la Universidad. Pasaremos ante el Almirantazgo y su imponente flecha dorada, símbolo de la fuerza naval rusa, en la que Pedro el Grande quiso cimentar su Imperio. Veremos su estatua ante el edificio del Senado y la Catedral de San Isaac, con sus gigantescas columnas de granito rojo de Finlandia. La plaza Teatrálnaya alberga los edificios del Conservatorio y el célebre Teatro Mariinsky. Terminaremos ante la bella catedral de San Nicolás de los Marinos, rodeada de canales.

Pequeño paseo por el barrio de Dostoyevski, El escritor de fama mundial Fiódor Dostoyevski mantuvo una estrecha relación con la ciudad de San Petersburgo, a la que amó, y en la que pasó una gran parte de su vida. Visitaremos su barrio preferido, situado en pleno centro de San Petersburgo donde, tras las elegantes fachadas, vivían gentes de toda clase y condición, personajes que reflejaban la Rusia real, que el escritor gustaba de llamar “Verdaderos Rusos” y reflejó de forma magistral en obras como “Crimen y Castigo”, “el Idiota” y otras. Recorreremos las mismas calles donde paseaba el escritor, podremos admirar la fachada de la casa donde murió, hoy transformada en museo, y visitaremos la iglesia de San Vladimir, donde frecuentemente acudía a rezar.

Visita de la Iglesia de Nuestra Señora de Vladimir. Construida en 1747 por el arquitecto Pietro Antonio Trezzini, presenta una sorprendente mezcla de estilos barroco y neoclásico. Situada en un populoso barrio en el centro de la ciudad, es una de las iglesias más visitadas por sus habitantes. El edificio principal está coronado por 5 bellas cúpulas en forma de bulbo, y posee una bellísima torre-campanario. Durante los años soviéticos se situó aquí la “biblioteca antirreligiosa”, hasta 1989, cuando la iglesia fue abierta de nuevo al culto. Uno de sus parroquianos más celebres fue Dostoievski, que acudía frecuentemente a rezar.

Visita del Mercado Kuznechny. Situado en una de las zonas más antiguas de San Petersburgo, en el barrio que hoy lleva el nombre del escritor Dostoievski, el Mercado fue construido a principios del siglo XX. Es uno de los más famosos de la ciudad, siendo sin duda el favorito de sus habitantes. No es el lugar más barato, pero si el mejor abastecido. Aquí podemos encontrar los mejores productos procedentes de toda Rusia y de otros lugares del mundo: Frutas y verduras de los fértiles oasis de Asia Central, sabrosos quesos caseros; deliciosos frutos secos del Cáucaso, setas y frutos de los bosques del Norte, pescado fresco de los ríos rusos y caviar… Los compradores pueden probar los productos, es la mejor garantía de calidad.

Pequeña degustación de vodka. Para conocer mejor el origen y la historia de esta bebida tan apreciada en Rusia, realizaremos una pequeña degustación de vodka: los rusos la beben con gran placer en ocasiones especiales como bodas, bautizos o despedidas, o simplemente para compartir un buen rato entre amigos, o incluso como rubrica indispensable de un gran contrato. Sirvió incluso como moneda de cambio hasta principios del siglo XX. Conoceremos los principios de destilación de este alcohol de 40 grados (en su versión comercial) que formaba parte de las raciones de combate de los soldados soviéticos en el frente en la Segunda Guerra Mundial.

Almuerzo.

Visita de la Fortaleza de Pedro y Pablo con su catedral, panteón de los zares Romanov. Situada en una pequeña isla frente al Palacio del Invierno, dominando los tres brazos del Nevá, la Fortaleza estaba destinada a proteger la ciudad de las incursiones por vía marítima. Los Zares la utilizaron después como prisión política, encarcelando allí a sus principales opositores, principalmente intelectuales. Convertida hoy en museo, su recinto amurallado ofrece incomparables vistas de la orilla sur del Nevá. Desde sus murallas, diariamente, un cañonazo marca las doce del mediodía. La pequeña iglesia de madera que se encontraba originalmente en su interior se fue agrandando hasta transformarse en Catedral. Podremos admirar en ella la tumba del fundador de la ciudad, el Zar Pedro el Grande, así como las de los zares de la dinastía Romanov y sus familias, incluyendo Nicolás II y su esposa e hijos, asesinados durante la revolución en 1918. Sus cuerpos fueron trasladados a la Catedral en 1998.

Visita exterior de la Cabaña de Pedro el Grande. Esta modesta casa de madera, construida en 1703, fue la primera edificación de San Petersburgo. Inspirada en las viviendas holandesas del siglo XVIII, desde ella Pedro el Grande seguía personalmente la edificación de “su” ciudad entre 1703 y 1708.

Vista exterior del Acorazado “Aurora” barco de la antigua marina de guerra imperial, cuyos cañonazos el 25 de octubre de 1917 marcaron el inicio de la Revolución Rusa. La tripulación amotinada se sumó a los revolucionarios, rechazando la orden superior de abandonar la ciudad. Sus tropas no solamente dieron la señal del asalto al Palacio de Invierno, sino que participaron en el mismo. Podremos admirar la espectacular vista del majestuoso acorazado y sus históricos cañones desde la orilla del Nevá.

Visita de la Catedral de San Isaac. Autentico símbolo de San Petersburgo, fue diseñada y construida principalmente por dos arquitectos: el español Agustín de Betancourt y el francés Auguste de Montferrand. La Catedral de San Isaac es una de las mayores de Europa por su tamaño, y también por la riqueza y majestuosidad de los materiales empleados en su construcción y decoración, incluyendo grandes cantidades de oro, malaquita y lapislázuli, 14 mármoles diferentes y más de 40 minerales y piedras semipreciosas, granito de Finlandia, 600 metros cuadrados de mosaicos, numerosas pinturas y esculturas… La cúpula está recubierta de 100 kg de oro. Más de medio millón de trabajadores participaron en su construcción, particularmente difícil a causa del terreno pantanoso, las grandes dimensiones de la obra y el gran peso de los materiales empleados: ¡300.000 toneladas! Hoy día la Catedral funciona como museo y solamente está dedicada al culto diario una capilla, si bien hay servicios religiosos en las más importantes festividades.

Cena en el hotel.

DÍA 3 / SAN PETERSBURGO

Desayuno en el hotel.

Paseo guiado por la avenida Nevsky. La Perspectiva (avenida) Nevsky es el eje principal de San Petersburgo, la más bella e importante avenida de la ciudad. Es el centro de la vida comercial y social de San Petersburgo, una animadísima arteria llena de tiendas y cafés en la que los habitantes de la ciudad adoran pasear y mostrarse. Admiraremos algunos de sus más importantes edificios, como los palacios Anichkov, Stroganov y Beloselski-Belozerski, los grandes almacenes Gostiny Dvor, los edificios Eliseev, Mertens y Singer y el Puente Anichkov. En la Perspectiva Nevsky se encuentran importantes iglesias como la iglesia luterana de San Pedro, la iglesia católica de Santa Catalina, la iglesia armenia y la imponente columnata neoclásica de la catedral de Nuestra Señora de Kazán.

Visita de la Catedral de Nuestra Señora de Kazán. La Catedral de Nuestra Señora de Kazán es una de las obras maestras de la arquitectura rusa del siglo XIX. En 1800 el Zar Pablo I ordenó construir la Catedral según el modelo de la Basílica de San Pedro en Roma. Su diseño fue elaborado por el arquitecto Voronijin, que tras haber sido siervo del Conde Stroganov siguió una memorable carrera para convertirse en profesor de arquitectura en la Academia de Bellas Artes. Kutúzov, el héroe de la guerra contra Napoleón, fue enterrado aquí en 1813 y sobre su tumba Pushkin escribió posteriormente un célebre epitafio. Durante la época comunista fue convertida en museo del ateísmo. Fue posteriormente restaurada y recuperada para el culto, siendo hoy día uno de los principales centros de culto ortodoxo en la ciudad.

Visita del Edificio del Estado Mayor del Museo del Hermitage. Este majestuoso edificio está situado en la Plaza de Palacio, frente al antiguo Palacio de Invierno, hoy Museo del Hermitage. Fue construido por el arquitecto Carlo Rossi, entre 1819 y 1829, para celebrar la victoria de las tropas rusas sobre la Grande Armée de Napoleón. Su fachada, de casi 600 metros, es un magnífico ejemplo de arquitectura neoclásica en estilo Imperio. En su centro se encuentra un arco triunfal de 14m de diámetro, coronado por un carro de la victoria en hierro, cobre y acero. El edificio albergó el cuartel general del estado mayor del ejército imperial ruso, en su ala Oeste, así como los ministerios de Asuntos Exteriores y de Finanzas en su ala Este. Tras la revolución, y la transferencia de la capitalidad y de los ministerios a Moscú en 1918, fue sede de la policía de la ciudad de Petrogrado. En 1993 el ala Este fue entregada al Museo del Hermitage que situó allí sus colecciones de los siglos XIX y XX. Entre 2008 y 2014 el edificio ha sido restaurado y, tras su reinauguración, alberga en su cuarta planta la colección de impresionistas y post impresionistas del Hermitage. La colección no está exenta de polémica porque, en gran parte, se compone de obras capturadas en Europa del Este durante y después de la Segunda Guerra Mundial, y cuya existencia solo fue reconocida por el Hermitage en 1995. Posee obras de artistas como Matisse, Van Gogh, Monet y Picasso, así como de artistas rusos como Kandinsky y Malévich.

Almuerzo.

Visita del Museo del Hermitage. El magnífico Museo del Hermitage es la mayor atracción de San Petersburgo. Está situado en el Palacio de Invierno, antigua residencia de los Zares, y tres otros edificios contiguos junto al Nevá. El Hermitage es el mayor museo de Rusia, así como uno de los más importantes del mundo. Fue fundado en 1764 por Catalina la Grande y se fue enriqueciendo a lo largo de los siglos mediante la compra por parte de los zares de colecciones completas en el extranjero. Hoy cuenta con más de tres millones de obras de arte y posee colecciones de una riqueza inestimable: colecciones de escultura y pintura, cristal y porcelana, tapicerías y joyas, grabados, antigüedades de la época clásica, armas, medallas, monedas, valiosos libros… Debe su renombre internacional en especial a sus colecciones de pintura de las escuelas italiana, flamenca, francesa y española, en particular obras maestras de Leonardo da Vinci, Rafael y Rembrandt. Sus suntuosos interiores ricamente decorados sor el marco ideal para esta colección única.

Pequeño paseo por el barrio de Palacio. Han pasado ya casi dos siglos desde el trágico fallecimiento del mas celebre y admirado de los escritores de Rusia, pero los rusos aun leen sus obras y admiran a Pushkin, por su talento extraordinario, y porque siempre tomó partido por los más débiles, por el pueblo ruso. Visitaremos la zona de la ciudad donde vivió entre sus numerosos y largos viajes. Pasearemos sobre los adoquines de la calle Milliónnaya, admiraremos sus antiguos palacios y los imponentes Atlantes que sostienen la columnata del Hermitage. Atravesaremos el romántico Canal de Invierno y pasaremos junto al antiguo edificio de la caballería de la Guardia. Junto al rio Moika podremos apreciar la fachada de la casa donde Pushkin vivió y murió, tras un duelo por el honor de su esposa.

Cena en el hotel.

Día 4 / SAN PETERSBURGO

Desayuno en el hotel.

Visita del Parque de Catalina en Pushkin. La pequeña ciudad de Pushkin, situada a 30 km al sur de San Petersburgo, se denominó así en honor del más grande poeta ruso. Antiguamente se llamaba Tsárskoye Seló, o “Aldea de los Zares”. En ella se encuentra una de las más bellas residencias imperiales, el Palacio de Catalina, cuyo nombre está dedicado a Catalina I, esposa de Pedro el Grande. La bellísima arquitectura del Palacio, que va del Rococó al Neoclásico, se refleja en su exterior: los jardines de estilo francés, con avenidas simétricas y setos rectilíneos, y el parque paisajístico de estilo inglés. Fue diseñado en torno a un gran estanque central, con gran profusión de monumentos. Podremos pasear entre bosques de abedules y abetos, lagos y estanques, arroyos, puentes, esculturas, pérgolas… La inolvidable belleza del lugar ha sido descrita por innumerables poetas y artistas.

Vista exterior del Palacio de Catalina. El Palacio de Catalina fue diseñado por el célebre arquitecto italiano Bartolomé Rastrelli, autor de los más importantes monumentos y palacios de San Petersburgo. Fue construido en el siglo XVIII a lo largo del reinado de cinco Zares. Cada uno de ellos intervino en la construcción de acuerdo con su propio gusto y a las tendencias de la época, desde el Rococó inicial hasta el Neoclásico. Fue el lugar de predilección de Catalina II la Grande.

Almuerzo.

Excursión a Pavlovsk y visita del Palacio y parque. El palacio de Pavlovsk fue un regalo de Catalina la Grande a su hijo Pablo, futuro zar Pablo I, en 1777. El lugar tomó rápidamente el nombre de Pavlovsk y se enriqueció con numerosas obras de arte gracias a la esposa del Zar, María Fiódorovna, gran amante de las Artes, que fue mecenas de numerosos artistas. Apreciaremos el refinamiento de sus salones, la armonía de colores, la elegancia de sus chimeneas en Mármol de Carrara, la gran colección de porcelanas y pinturas, así como de objetos de marfil. El gran parque, de 600 hectáreas, originalmente coto de caza imperial, es una obra maestra de arquitectura paisajística en Europa.

Regreso a San Petersburgo.

Cena en el hotel.

En opción:

Cena en el restaurante típico ruso “Isba Podvorie” con animación folclórica rusa. Podvorie es un templo de cocina y sabores populares, situado en una típica casa de madera rusa o “isba”, a 30 Km. de San Petersburgo, rodeado de bosques de abetos y abedules. En el acogedor marco de esta rústica casita, magnífico ejemplo de arquitectura del Norte de Rusia, podremos saborear los platos más característicos de la cocina rusa, tal y como lo hacen personalidades como el príncipe Carlos, Jacques Chirac o Vladimir Putin, cliente habitual del lugar cuando visita su ciudad natal. Podvorie es considerado “el más ruso de los restaurantes rusos”. Los productos utilizados son de primera calidad y totalmente naturales, como el vino, que llega directamente de los viñedos del propietario en Crimea o el Vodka, producido en su propia destilería. En verano se puede disfrutar de una agradable terraza, en invierno es inolvidable la recepción sobre la nieve con vodka sacado de un samovar de hielo, y el acogedor interior de madera al calor del fuego en la chimenea.

Animación folclórica en Podvorie. Mientras disfruta de la sabrosa cocina en el interior de madera de este típico restaurante, bailarines y cantantes vestidos con trajes tradicionales harán inolvidable esta experiencia rusa.

DÍA 5 / SAN PETERSBURGO (SALIDA)

Desayuno en el hotel.

En opción: Almuerzo (para salidas después de las 17h00)

Traslado de salida al aeropuerto.

El orden de las visitas y excursiones podría cambiarse por razones operativas.

HOTELES

SAN PETERSBURGO: 

3* Sup. / 4*: Ibis, Dostoyevsky, Oktyabrskaya, Saint-Petersburg, Azimut, o similar

4* Sup.: Radisson, Courtyard by Marriott, Sokos, Holiday Inn, Vedensky, Nash, o similar