Excursión a Pushkin y visita del Palacio de Catalina y parque. La pequeña ciudad de Pushkin, situada a 30 km al sur de San Petersburgo, se denominó así en honor del más grande poeta ruso. Antiguamente se llamaba Tsárskoye Seló, o “Aldea de los Zares”. En ella se encuentra una de las más bellas residencias imperiales, el Palacio de Catalina, cuyo nombre está dedicado a Catalina I, esposa de Pedro el Grande. Diseñado por el célebre arquitecto italiano Bartolomé Rastrelli, autor de los más importantes monumentos y palacios de San Petersburgo, fue construido en el siglo XVIII a lo largo del reinado de cinco Zares. Cada uno de ellos intervino en la construcción de acuerdo a su propio gusto y a las tendencias de la época, desde el Rococó inicial hasta el Neoclásico. Lugar de predilección de Catalina II la Grande, en su incomparable sucesión de salones destaca la Cámara de Ámbar, enteramente recubierta de Ámbar del Báltico. Oculta a las visitas durante casi un siglo, ha sido completamente restaurada en 2003, con motivo del Tricentenario de San Petersburgo. También destacan la Galería Dorada con la Sala de Pinturas y el salón de baile conocido como Gran Salón. La bellísima arquitectura del Palacio encuentra su reflejo en el parque circundante, donde se puede pasear entre bosques de abedules y abetos, lagos y estanques, arroyos, puentes, esculturas, pérgolas… La inolvidable belleza del lugar ha sido descrita por innumerables poetas y artistas.