Visita de la Fortaleza de Pedro y Pablo. Situada en una pequeña isla frente al Palacio del Invierno, dominando los tres brazos del Neva, la Fortaleza estaba destinada a proteger la ciudad de las incursiones por vía marítima. Los Zares la utilizaron después como prisión política, encarcelando allí a sus principales opositores, principalmente intelectuales. Convertida hoy en museo, su recinto amurallado ofrece incomparables vistas de la orilla sur del Neva. Desde sus murallas, diariamente, un cañonazo marca las doce del mediodía. La pequeña iglesia de madera que se encontraba originalmente en su interior se fue agrandando hasta transformarse en Catedral. Podremos admirar en ella la tumba del fundador de la ciudad, el Zar Pedro el Grande, así como las de los zares de la dinastía Romanov y sus familias, incluyendo Nicolás II y su esposa e hijos, asesinados durante la revolución en 1918. Sus cuerpos fueron trasladados a la Catedral en 1998.