MOSCÚ “TODO INCLUIDO”
4D / 3N

  • DÍA 1 / VIERNES: MOSCÚ (LLEGADA)

    • Llegada a Moscú
    • Tour de orientación de Moscú (para llegadas antes de las 14:00)
    • Traslado al hotel
    • Alojamiento

    En opción: Cena en el hotel

  • DÍA 2 / SÁBADO: MOSCÚ

    • Desayuno en el hotel
    • Visita panorámica completa de Moscú
    • Visita del mercado local
    • Pequeña degustación de vodka
    • Almuerzo
    • Visita del Kremlin con sus Catedrales
    • Recorrido a pie por el centro histórico, zona Plaza Roja
    • Visita exterior de la Catedral de San Basilio
    • Pequeño paseo por el GUM
    • Cena en el hotel
  • DÍA 3 / DOMINGO: MOSCÚ

    • Desayuno en el hotel
    • Excursión a Serguiev Posad, el “Vaticano Ruso”, y visita del Monasterio
    • Almuerzo
    • Visita de Izmáilovo y su célebre mercado

    En opción una de las dos:
    Taller de pintura de las muñecas rusas “matrioshkas”
    Visita del Museo Conmemorativo de los Cosmonautas

    • Visita del Monumento a los Conquistadores del Espacio y de la Avenida de los Cosmonautas
    • Visita del centro de Exposiciones VDNKh y su célebre arquitectura soviética
    • Visita del Metro de Moscú
    • Cena en el hotel
  • DÍA 4 / LUNES: MOSCÚ (SALIDA)

    • Desayuno en el hotel
    • Visita de la catedral de Cristo Redentor (para salidas después de las 15h00)
    • Visita del barrio «Octubre Rojo» (para salidas después de las 15h00)
    • Paseo por el barrio de Zamoskvorechye (para salidas después de las 15h00)

    En opción: Almuerzo (para salidas después de las 17h00)

    • Traslado de salida al aeropuerto

PROGRAMA

Día 1 / Viernes: Moscú (Llegada)

Llegada a Moscú.

Tour de orientación de Moscú (para llegadas antes de las 14h00).

Traslado al hotel.

Alojamiento.

En opción: Cena en el hotel

Día 2 / Sábado: Moscú

Desayuno en el hotel.

Visita panorámica de Moscú. Vibrante, moderna, tendencia hasta el extremo, la capital rusa es un destino cultural de primer nivel. Esta metrópolis trepidante acoge el célebre Bolshói y el grandioso Kremlin. Teatros, salas de conciertos, boutiques de diseño, restaurantes y clubs de moda se alinean a orillas del Moscova.

Moscú es la mayor ciudad de Rusia y de Europa, con más de 12 millones de habitantes. Es la capital de Rusia desde el siglo XV, excepto durante el periodo entre 1712 y 1918, cuando la capital fue trasladada a San Petersburgo. La ciudad fue fundada en el siglo XII, y el Kremlin, su principal fortaleza, fue erigido en 1156. Moscú rápidamente ganó importancia y el Ducado de Moscú se convirtió en la principal entidad política entre los principados de Rusia central. Iván III, Gran Príncipe de Moscú, unificó todos estos territorios bajo su cetro, liberó el centro de Rusia del yugo de los invasores mongoles y tártaros y fue proclamado Gran Príncipe del Rus, con Moscú como capital. La ciudad ha sido destruida varias veces a lo largo de su historia; y los invasores mongoles, tártaros de Crimea, polacos y suecos se han sucedido a sus puertas. El mismo Napoleón pasó aquí 6 semanas antes de iniciar su catastrófica retirada y, durante la II Guerra Mundial, los ejércitos alemanes fueron detenidos a solamente 20 km de Moscú. Todos estos sucesos han influido y modelado el paisaje urbano y la arquitectura de la ciudad, extremadamente eclécticos: se pueden ver fortalezas medievales junto a rascacielos estalinistas, y bellas iglesias barrocas y neoclásicas junto a elegantes edificios Art-Nouveau. Todo ello hace de Moscú un centro cultural de primer orden: la ciudad posee monumentos declarados “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO, varios museos de extraordinaria importancia y teatros entre los mejores del mundo. Es una ciudad dinámica, en pleno desarrollo que desde hace pocos años ha vuelto a abrirse al visitante.

Visita totalmente guiada en español, toma de contacto ideal con la ciudad, su centro histórico y sus principales monumentos. A través de amplias avenidas como la célebre Tverskaya, llegaremos a la “Colina de los Gorriones”, coronada por el célebre rascacielos de inspiración estalinista en el que se encuentra la Universidad Lomonósov. Desde aquí podremos admirar una espléndida vista de la ciudad. Contemplaremos los exteriores del célebre Monasterio de Novodévichi y su lago, que inspiraron a Tchaikovsky en el “Lago de los Cisnes” y pararemos en el Parque de la Victoria, construido tras la II Guerra Mundial. Recorreremos las avenidas que bordean el río Moscova, con vistas de la “Casa Blanca”, sede del Gobierno Ruso. Continuaremos dando un paseo en la calle Arbat, lugar de encuentro preferido de los moscovitas, animada vía peatonal en el corazón del casco antiguo. Es también llamada el “Montmartre ruso”, ya que está situada en un barrio bohemio donde anteriormente vivían numerosos artistas. Aun hoy día la frecuentan numerosos pintores y artistas callejeros. Pasaremos frente a la catedral de San Salvador, el edificio de la “Duma” o parlamento ruso, el célebre teatro Bolshói y el imponente edificio de la “Lubianka”, sede del antiguo KGB. No adentraremos en las callejuelas del antiguo barrio “Kitai-Gorod” y sus pequeñas iglesias. Finalmente, llegaremos a la Plaza Roja, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, llamada así por el color de los ladrillos de los edificios que la rodean: el Museo de Historia, las murallas del Kremlin y la catedral de San Basilio, con sus famosísimas cúpulas multicolores en forma del bulbo. En plaza Roja se sitúa el Mausoleo de Lenin y sobre sus adoquines desfila el Ejército Ruso en las numerosas conmemoraciones que tienen lugar a lo largo del año.

Visita del mercado local.

Pequeña degustación de vodka. Para conocer mejor el origen y la historia de esta bebida tan apreciada en Rusia, realizaremos una pequeña degustación de vodka: los rusos la beben con gran placer en ocasiones especiales como bodas, bautizos o despedidas, o simplemente para compartir un buen rato entre amigos, o incluso como rubrica indispensable de un gran contrato. Sirvió incluso como moneda de cambio hasta principios del siglo XX. Conoceremos los principios de destilación de este alcohol de 40 grados (en su versión comercial) que formaba parte de las raciones de combate de los soldados soviéticos en el frente en la Segunda Guerra Mundial.

Almuerzo.

Visita del Kremlin con sus Catedrales. La palabra “Kreml” significa fortaleza en ruso. En la antigua Rusia, en cada ciudad de importancia se erigía un recinto amurallado dentro del cual se situaban el centro de poder militar, civil y religioso, como las principales iglesias y catedrales. El de Moscú, cuna de la ciudad, es el más importante del país, y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Construido en el siglo XII, su forma actual se concluyó en el siglo XV, y es un magnífico reflejo de las diferentes etapas del arte ruso, concentración monumental única de arquitectura, pintura y artes decorativas y aplicadas. Los mejores artesanos y artistas trabajaron en sus iglesias, catedrales y palacios, legándonos obras de incalculable valor. En el inolvidable marco de sus calles y plazas se concentraba el símbolo del poder y la gloria de Rusia. Aun en la actualidad alberga algunos de los principales órganos del gobierno político y religioso: el Palacio Presidencial, diferentes edificios administrativos y militares, como el Senado y el Arsenal, así como numerosas iglesias y catedrales. Sus murallas, dominando el río Moscova y la Plaza Roja, están compuestas de ladrillos de más de 8 kg de peso, miden entre 5 y 19 metros de altura y tienen una longitud total de 2.235 metros. Visitaremos el interior del recinto para admirar la “Campana Zarina”, la mayor del mundo, fundida en 1733, y el “Cañón Zar”, uno de los mayores jamás construidos, fundido en 1586 por Andréi Chójov. Su finalidad era la de defender la entrada por la Puerta de San Salvador, pero hasta ahora nunca se ha utilizado. Finalizaremos visitando la célebre “Plaza de las Catedrales”, enmarcada por las de San Miguel, la Dormición y la Anunciación.

Recorrido a pie por el centro histórico, zona Plaza Roja. Comenzaremos junto a la Plaza Manézhnaya, antiguo mercado de ganado, donde también se encontraban las cuadras de la caballería imperial. Pasaremos junto al “kilómetro cero de Rusia”, y seguiremos ante las bellas fachadas Art-Nouveau de los lujosos hoteles Nacional y Metropol. Nos pararemos ante la fachada del edificio de la “Duma” o parlamento ruso. Admiraremos el célebre Teatro Bolshói y el imponente edificio de la “Lubianka”, sede del antiguo KGB. Nos adentraremos en las callejuelas del antiguo barrio de mercaderes “Kitai-Gorod” y sus pequeñas catedrales, como la de Nuestra Señora de Kazán y la de la Santa Epifanía. Entraremos en GUM, famosísimas galerías comerciales históricas, hoy transformadas en templos del lujo. Llegaremos a continuación a la Plaza Roja, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, llamada así por el color de los ladrillos de los edificios que la rodean: el Museo de Historia, las murallas del Kremlin y la catedral de San Basilio, con sus famosísimas cúpulas multicolores en forma del bulbo. En ella se sitúa el Mausoleo de Lenin y sobre sus adoquines desfila el Ejército Ruso en las numerosas conmemoraciones que tienen lugar a lo largo del año. Finalizaremos el paseo bordeando las murallas del Kremlin, el Jardín de Alexander, el más antiguo de Moscú; la tumba del soldado desconocido con la “llama eterna” y el monumento a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial. Llegada al hotel y alojamiento.

Visita exterior de la Catedral de San Basilio. Situada en plena Plaza Roja, frente a las murallas del kremlin, es la auténtica “tarjeta de presentación” de la ciudad. Sus cúpulas multicolores en forma de bulbo han sido reproducidas infinidad de veces en postales, fotografías, ilustraciones, hasta el punto de que muchos la confunden con el propio Kremlin. Consta de un plano en forma de cruz griega, con una iglesia central de 57 metros de altura, y cuatro capillas laterales, orientadas hacia cada uno de los puntos cardinales. Entre ellas se insertan otras cuatro capillas aún más pequeñas. La catedral de Basilio el Bienaventurado se construyó entre 1555 y 1651 por orden de Iván el terrible para conmemorar la toma de Kazán por los rusos frente a los tártaros de la Horda de Oro, poniendo fin a 300 años de dominación tártara. La victoria tuvo lugar el 1 de octubre de 1552, día en el que los ortodoxos celebran la Intercesión de la Virgen, primer nombre que tuvo la catedral. Muy poco después le fue cambiado por el de Basilio el Bienaventurado, un hombre de Moscú que dedico su vida a los pobres y fue muy popular en su época, y llego a predecir la victoria de Iván el Terrible. Fue canonizado como santo en 1580, y enterrado bajo una de las capillas de la catedral. La leyenda dice que Iván el terrible admiraba tanto la obra, que mando cegar al arquitecto para que nunca pudiera realizar otra igual.

Pequeño paseo por el GUM.

Cena en el hotel.

Día 3 / Domingo: Moscú

Desayuno en el hotel.

Excursión a Serguiev Posad, el “Vaticano Ruso” y visita del Monasterio. Situado a unos 70 Km. al nordeste de la capital rusa, en la ruta Imperial del Anillo de Oro, Serguiev Posad (antes llamado Zagorsk) es uno de los centros más importantes de la religión ortodoxa. Su construcción fue iniciada por San Sergio, quien estableció en el lugar un monasterio-fortaleza en 1340. Con el paso del tiempo, el monasterio se convirtió en uno de los más espectaculares e importantes centros espirituales del país. En él podemos apreciar elementos característicos de la arquitectura militar de los siglos XV al XVIII, periodo en el que tuvo su máximo desarrollo. Activo aun hoy día como monasterio fortificado de la Trinidad San Sergio, es además Seminario, Instituto Teológico, lugar de peregrinación y sede y residencia del gran patriarca de todas las Rusias, por lo que se le conoce como el “Vaticano Ruso”. Entre sus numerosas iglesias y catedrales destacan la cúpula azul de la Catedral de la Asunción, o la más importante de ellas, la catedral de la Dormición. Esta última contiene la tumba de Boris Godunov y su familia, y una copia del famosísimo icono “la Trinidad”, de Andréi Rubliov, cuyo original se encuentra en la Galería Tretiakov de Moscú. Serguiev Posad ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Almuerzo.

Salida hacia Izmáilovo.

Visita de Izmáilovo y su célebre mercado. Situado a poca distancia de Moscú, Izmáilovo es célebre por su inmenso mercado, donde todo se puede encontrar, desde modestos recuerdos y artículos que no valen más que un puñado de rublos, a las refinadas producciones de los mejores artesanos. Además de las tradicionales muñecas rusas, se puede encontrar sobre todo joyas y artículos de bisutería, “suvenires” de la época soviética y también artesanía procedente de todos los rincones del país. La inmensa cantidad de artículos y lo variado de sus orígenes son la prueba palpable de que nos encontramos en el cruce de Europa y Asia.

En opción una de las dos:

Taller de pintura de las muñecas rusas “matrioshkas”.

Visita del Museo Conmemorativo de los Cosmonautas. Este fantástico museo detalla todas las etapas de la conquista del espacio. Sus colecciones incluyen piezas de enorme interés, como el auténtico “Sputnik”, la capsula en la que Gagarin orbitó alrededor de la tierra, trajes espaciales, cohetes de propulsión, una reconstrucción de la estación orbital “MIR”, un vehículo de exploración lunar soviético “Lunakhod”, y muchas otras en un total de 85000 piezas dedicadas a los programas espaciales ruso, americano, europeo y chino.

Visita del Monumento a los Conquistadores del Espacio y de la Avenida de los Cosmonautas. Situado en el Centro Panruso de Exposiciones (VDNKh), la Avenida de los Cosmonautas es una amplia avenida conmemorativa peatonal, jalonada de estatuas decorativas dedicadas a las principales personalidades de la conquista espacial soviética y rusa. Al final de la avenida se eleva el impresionante Monumento a los Conquistadores del Espacio, un cohete subiendo hacia el espacio, dejando tras de sí una estela de humo. El monumento tiene una altura de 107m y está totalmente recubierto de titanio.

Visita del centro de Exposiciones VDNKh y su célebre arquitectura soviética. Este lugar se construyó a partir de 1935, en pleno periodo de desarrollismo estalinista, para albergar une inmensa exposición, como vitrina de los logros de la Unión Soviética al Mundo. Se conservan numerosos pabellones con la característica arquitectura de la época, así como estatuas de temática comunista, como la célebre “el Obrero y la Koljosiana”, de Vera Mújina. En el recinto se encuentran igualmente aviones Tupolev, cohetes espaciales Protón e incluso el “Burán”, la copia soviética del transbordador espacial americano. El VDNKh es uno de los lugares favoritos de los moscovitas para pasear durante el fin de semana.

Visita del Metro de Moscú. Inaugurado el 15 de mayo de 1935 por el poder soviético como símbolo del avance tecnológico e industrial del sistema político, el Metro de Moscú era el “Palacio del Pueblo”. En su decoración participaron los más importantes artistas de la época y se utilizaron materiales procedentes de todos los rincones del país, queriendo simbolizar la unidad de los pueblos soviéticos. Aun hoy día es el principal medio de transporte de la ciudad y uno de los principales del mundo, con 200 km de líneas y 145 estaciones. Visitaremos las más importantes, construidas con lujosos materiales, como más de 20 variedades de mármol, granito, ónice y decoradas con pinturas, mayólica, vidrieras, murales, mosaicos e incluso grupos escultóricos.

Cena en el hotel.

Día 4 / Lunes: Moscú

Desayuno en el hotel.

Visita de la catedral de Cristo Redentor (para salidas después de las 15h00). Esta imponente catedral fue la mayor iglesia ortodoxa jamás construida, erigida para celebrar la victoria rusa ante las tropas de Napoleón. No fue concluida y consagrada hasta 1883, con motivo de la coronación del Zar Alejandro III. De estilo neobizantino en su planta y neoclásico en su construcción, su decoración incluía representaciones de batallas durante la lucha contra las tropas napoleónicas, realizadas sobre mármol de Carrara. Fue dinamitada en 1931 por orden de Stalin, para erigir el futuro “Palacio de los Soviets”. El proyecto fue rápidamente abandonado debido a infiltraciones de agua del rio Moscova en sus cimientos, y en su lugar se construyó la mayor piscina pública del mundo. Tras la caída del comunismo, la catedral fue reconstruida conforme al modelo original y fue reinaugurada en 2000, coincidiendo con la canonización del último zar y su familia, asesinados durante la revolución bolchevique.

Visita del barrio “Octubre Rojo” (para salidas después de las 15h00). La legendaria fábrica de chocolate Octubre Rojo fue construida en 1862 a orillas del rio Moscova. Fue fundada por Von Einem, un empresario alemán y se desarrolló rápidamente: el famoso edificio de ladrillo rojo situado frente a la catedral de San Salvador fue ampliado, y se le añadieron viviendas para los trabajadores y edificios administrativos. Pronto se convirtió en todo un icono de Moscú, con su aroma a chocolate extendiéndose por el centro de la capital. La empresa fue designada proveedor oficial de la familia imperial. Tras la revolución, los comunistas expropiaron la fábrica y en 1922 le dieron su nuevo nombre. A pesar de ello, la empresa continuó su desarrollo e incluso sobrevivió a la demolición de su vecina catedral. Se convirtió en un importante proveedor del Ejército Rojo y, durante la Segunda Guerra Mundial, sus chocolates formaban parte de las raciones de combate de los soldados, pilotos y submarinistas soviéticos. Octubre Rojo sobrevivió a los tiempos de los Zares, al régimen soviético y a la Perestroika en plena forma y siguió creciendo a tal ritmo que en 2007 su producción tuvo que ser trasladada a un nuevo emplazamiento, lejos del centro. La fábrica quedó vacía, condenada a la demolición para ceder su sitio a nuevos apartamentos de lujo. Sin embargo, el promotor decidió dejarla intacta y alquilar sus espacios. En 2008 María Baibakova sustituyó las antiguas líneas de producción de chocolate por la primera galería de arte moderno, que tuvo un gran éxito. Pronto el barrio se convirtió en un imán de artistas, creadores, publicistas y diseñadores. En 2009 tuvo lugar aquí la 3ª Bienal de Arte Contemporáneo de Moscú. Hoy en el barrio tienen su sede, entre otros, el Instituto de Diseño Strelka y el Centro de Fotografía Hermanos Lumière. También se encuentran aquí numerosos estudios, galerías de arte, y terrazas y clubes nocturnos de moda. Pasearemos por el barrio para apreciar los cambios que ha experimentado en los últimos anos y descubrir su nuevo aspecto.

Paseo por el barrio de Zamoskvorechye (para salidas después de las 15h00). Este es un barrio histórico singular, situado al sur del Kremlin de Moscú, del que le separa el río Moscova. Es un barrio muy diferente al resto de la capital: aquí todavía perduran las bellas casas tradicionales de dos plantas, y cada calle alberga una iglesia, que en otras partes de Moscú fueron destruidas por los comunistas. Si al otro lado del río vivían las autoridades y los nobles, aquí se establecieron los mercaderes y negociantes a partir del siglo XVIII. Posteriormente, durante el siglo XIX, llegaron a Zamoskvorechye numerosos artistas, poetas y arquitectos, en una época de gran creatividad y esplendor del barrio. Podremos admirar magníficos ejemplos de la arquitectura de los siglos XVIII y XIX, en un ambiente tranquilo y agradable.

En opción: Almuerzo (para salidas después de las 17h00)

Traslado de salida al aeropuerto.

Actividades por la tarde en opción:

  • Cena en restaurante típico con animación folclórica rusa (con 150 ml de vino y 50 ml de vodka)
  • Cena en el famoso Café Pushkin, restaurante gastronómico
  • Cena en el crucero panorámico Radisson por el río Moscova
  • Visita nocturna de Moscú
  • Espectáculo de Circo en Moscú

HOTELES

MOSCÚ: 

3* Sup. / 4*: Ibis Paveletskaya, Ibis Dynamo, Bega, o similar

4* Sup.: Holiday Inn, Radisson, Novotel, Azimut, Borodino, o similar