Goritsy. Típico y apacible pueblecito a orillas de uno de los afluentes del Volga, con un pequeño puerto fluvial, Goritsy permite acceder a Kirilov, donde se encuentra el monasterio de Kirilo-Belozersk. Es uno de los más antiguos monasterios de Rusia, cuya imponente fortaleza se yergue a orillas de un lago. En sus alrededores podremos admirar unos magníficos y bucólicos paisajes de colinas, lagos y campos.

El monasterio fue fundado a finales del siglo XV, y pronto se transformó en un importante centro religioso, económico y cultural del Norte de Rusia. El monasterio se enriqueció gracias a los donativos de los zares y príncipes rusos, así como al comercio y a la artesanía. Se divide en tres partes principales: la más antigua es la del monasterio de la Dormición, donde se sitúan la catedral del mismo nombre y la mayor parte de las iglesias. La segunda es la denominada de San Juan Bautista. La tercera corresponde a la llamada “Villa Nueva”, que data de un periodo de fortificaciones en el que se erigieron las imponentes murallas, torres y almenas, a lo largo de la segunda mitad del siglo XVII. Las reformas de Pedro el Grande y Catalina II pusieron fin al auge económico del monasterio. En 1924 fue cerrado por los soviets y transformado en museo.

Visita del Museo de Iconos. Se encuentra situado en el interior del monasterio y ocupa algunas de sus antiguas dependencias. El museo posee una de las mejores colecciones de iconos del mundo, y exhibe asimismo arte gráfico, obras en piedra, documentos, manuscritos y libros antiguos.